Opinión

Joaquin Cardoso *

Criticar la sintaxis es recuperar la memoria.
Reflexiones sobre el comportamiento mediático en el tema Jorge Julio López

El pensador alemán Herbert Marcuse, en su "Cierre universal del discurso", analizó cómo ciertas frases comunes funcionan, repetidamente, como "clichés" que penetran en el pensamiento del lector. Él sostenía, sin embargo, que eran decisiones políticas y que la sintaxis respondía a la necesidad de reproducir material y culturalmente las condiciones de existencia.

Desde hace poco más de un mes que Argentina está viviendo la desaparición del testigo Jorge Julio López, clave en el marco de la investigación judicial para condenar al represor Miguel Etchecolatz. Las acusaciones mutuas entre militantes de la derecha argentina y el Gobierno Nacional son constantes, entorpeciendo parcialmente los logros conquistados por Kirchner en materia de derechos humanos. La situación llega en el momento justo: elecciones programadas en poco tiempo, y condena efectiva a los represores de la dictadura setentista. Por la gravedad que presenta el hecho, los funcionarios en actividad que tengan implicancia con el tema, deben renunciar a sus cargos, dando lugar a una búsqueda seria del albañil. De todos modos, "el primer desaparecido de la democracia" es sólo la punta de lanza de una situación repetida en los últimos diez años: la complicidad y aberración con que trabaja la Policía de la Provincia de Buenos Aires, estando acusadas tanto de colaborar con el asesinato de José Luis Cabezas, o de perpetuar el secuestro de López. Plagado de frases comunes, el caso muestra una vez más el manejo comunicacional de las empresas multimediales (diarios, TV, Internet), sirviendo, por más que se pretendan colaboradoras de la justicia, a los más oscuros intereses. El bombardeo mediático no es casualidad, ni tiene como fin abogar por el cumplimiento definitivo de las condenas a estos militares, sino que responde a la deshistorización propia de la información en Argentina. Como habíamos hecho referencia al principio del artículo, la sintaxis, la supuesta "pluralidad" informativa y la comunicación constante, no hacen más que descontextualizar un problema histórico, serio y político como son las violaciones a los derechos humanos. El paso del tiempo no hace más que complicar la situación del gobierno. Ello no se debe a los ataques de la oposición (fragmentada y dispersa como está), sino que la población civil, esa gran mayoría que le daba el apoyo con respecto al tema de los DDHH es la que ahora está alertada por la ineficiencia en este caso. Será necesario, pues, agotar las posibilidades de búsqueda en el caso Jorge Julio López, y después sí, debatir acerca de la responsabilidad estatal en la condena a los represores ilegales de la dictadura militar, para dar lugar a un programa participativo de la sociedad en dichas condenas. Planificar, después de todo, es lo principal para no caer en manos de violentas amenazas o secuestros extorsivos. El Estado tiene las herramientas para llevarlo a cabo. Estamos esperando.

*Redacción AM

 

 

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