Editorial |
por Fabián Gaitan * |
VÍCTIMA DE LA FASCINACIÓN POR EL RIDÍCULO AJENO |
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Caminando por la zona oeste del conurbano me sorprenden los afiches de campaña de los múltiples candidatos a intendentes varios, candidatos a concejales o a conducción entre la "variada" oferta política y estética de los afiches. Entre los carteles que cubren las paredes por miles, algunos mas pequeños promocionan en tal lugar a un fulano, integrante de la última edición del "Gran hermano". El mismo George Orwell (autor de la obra 1984) de donde surge el concepto de GRAN HERMANO, debe revolcarse en su tumba.
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Es increíble como la estupidez nos invade. No debemos evadir responsabilidades individuales, por lo tanto poco valor tiene la postura “intelectualoide”: “eso ni idea…yo no lo veo”: Es como una enfermedad vergonzante; están aquellos que consumen el programa y lo niegan; los que lo ven y enuncian que solo es por que quería saber de que se trataba. No falta el que lo sintoniza para putear y afirma que son una manga de boludos los que se dedican a mirar este tipo de programas. El negador máximo por lo general sostiene que solo mira documentales en “Animal Planet”.
Déjate de joder “CHABON”, aquellos que nos consideramos como público prescindente del mencionado programa, también hemos sido víctima de la fascinación por el ridículo ajeno. El morbo que todos tenemos se resume en que en algún momento se pudra todo y en un brote sicótico alguno de os participantes mate a los demás con una cuchara de café. Soñamos con que impere de una vez la naturaleza y rompa la abstinencia sexual, para que todo termine en fiesta orgiástica en vivo. Es lamentable que estos muchachos y muchachas de alguna manera sean representantes y ahora referentes de una franja etarea de nuestra población. Confieso que ver el programa me produjo depresión.
Finalmente culminó el ciclo G.H y entramos a Bailar con los piquetes. Recuerdo al Padre Grassi en la televisión abrazando niños. Los reportajes de Susana Jiménez a Mónica Carranza del comedor los “carasucias”, las campañas solidarias para tal o cual comedor a cargo de “famosos” como Nazarena Velez y el comedor de Castells en Puerto Madero. Bailamos por un sueño. Soñamos con asistencia u ayuda social. No hay historicidad de los procesos, mucho menos cuestionamientos de por que se llegó al estado de carencia del soñador. ¿Está bueno abrir más comedores? Para que los necesitamos si la economía esta bárbara, si crece la tasa de ocupación y los municipios declaran que están trabajando arduamente para erradicar la pobreza estructural. Entonces no debería ser necesario que un fulano vaya a bailar para comprar camillas, tubos de oxígenos o equipamientos para una sala o centro de salud.
¿Cuando el bailarín pierde…se terminó sonó el proyecto social? ¿Se frivoliza la lucha social o se lleva la misma a la T.V. para que todos sepan de las necesidades del otro? ¿Será impotencia por que no sé bailar nada y sangro por la herida por no presentarme y así poder abrir otro hogar de niños? El piquete es una herramienta más de lucha sindical que utilizaron los desocupados de los gobiernos de la década del 90´. Esta novedosa protesta de transformó en el elemento de presión mas importante para los desclasados, los marginados, lo excluidos, y siguen las firmas. En los piquetes pedieron la vida muchos militantes, mientras que otros conocieron la cárcel. La sensación de incomodidad se evidencia cuando en un programa de TV Castells y su mujer se presenten como piqueteros. Por minutitos de televisión basura desdibujaron los dolores del pueblo. Puede ser que escriba demasiado poco aporte a tu vida. Solo eso…escribo…lo que me pasa…lo que siento. A veces necesito saber que alguien, de algún otro lado aun llora, se indigna, se enoja y sufre por la injusticia, por los que andan en patas en el agua, o jalando un bolsita. Esta bueno saber que no estoy solo.
*Asistente Social. Hogar “San Benito”